lunes, 22 de octubre de 2012

ESPERIEGO, ENTRE LA VANGUARDIA Y LO TRADICIONAL


Como todas las grandes ideas, también Esperiego (O´Donnell, 17) nace de una ilusión y al mismo tiempo de un placer, el placer de comer, un proyecto iniciado por cuatro amigos, ahora socios, cuyo objetivo es crear un espacio donde poder importar un poco de los viajes y restaurantes recorridos a lo largo de sus vidas, primando por encima de todo, la calidad y el buen hacer en pleno barrio de Salamanca.

Diseñado por el prestigioso arquitecto Sancho Madridejos, Esperiego es un lugar diáfano en el que poder disfrutar de la mejor cocina de mercado, mediterránea y tradicional a unos precios asequibles para todos, desde suculentos desayunos a los típicos platos de cuchara de toda la vida o uno de sus puntos fuertes: los pintxos.

El local gira en torno a una espectacular barra retroiluminada  realizada en corian  y a dos grandes pantallas LED donde se puede reproducir cualquier tipo de imagen. Asimismo, cuenta con un espectacular esquinazo con escaparate curvo desde el que puede verse el parque del Retiro a escasos 200 metros.  Además, cuenta con una decoración moderna y sencilla en la que se combinan elementos como el cuero, el acero, la pizarra y el cristal.


¿Por qué el nombre de “Esperiego”?
Básicamente, es un manzano exclusivo de Ademuz (en valenciano Ademús), un pueblo del interior de Valencia que crece bajo condiciones extremas y sobrevive a gélidos inviernos y calurosos veranos en la Vega del Turia, pero que en octubre ofrece una manzana única con un aspecto distinto al de cualquier otra del mercado, con un sabor y un aroma dulce e intenso que gusta a todo el mundo.

Sus pintxos, platos y cócteles
No es raro encontrarte diariamente en Esperiego con platos caseros como unas lentejas, una carrillada ibérica con arroz, una fabada asturiana, unos garbanzos con boletus y sepia o unas patatas a la riojana, siempre con productos artesanales y “de pueblo”, con el fin de ayudar a las pymes a salir adelante en estos momentos de crisis para todos.
De su carta, destacan principalmente las hamburguesas y los pintxos, como las deliciosas croquetas de jamón y carabineros, el solomillo al all i oli con miel de romero o el bizcocho de cebolla con boquerones en vinagre y picadillo de aceitunas. Los pintxos, a 1,50€ (3€ acompañados de una bebida).



Algunos platos estrella de temporada:
-       Lomo de ciervo sobre carpaccio de boletus, panceta y salsa de chocolate
-       Taco de bacalao con arroz meloso y fideos chinos
-       Hamburguesa U.S.A
-       Risotto con boletus y trufa



En los postres, nada como el clásico banoffee (con galleta, plátano y dulce de leche) o la tarta de queso de cabra con confitura de tomate, helado de galleta y espuma de frambuesa.
Para terminar la noche, no hay mejor opción que tirar de gin tonics o de su extensa carta de cócteles, entre los que podemos encontrar el “Egg Sour” (brandy, cointreau, limón, azúcar y un huevo) o el que lleva el nombre del local y ya es emblema del mismo: “Esperiego” (con manzana, vodka, tequila y jengibre).



Un espacio abierto a todo tipo de eventos y presentaciones.
Por ejemplo, este próximo 14  de noviembre a las 20.30hrs, la fotógrafa madrileña Ouka Leele proyectará su video-creación titulada “Pourquoi?” en el que cuenta la situación de las mujeres en el Congo (con un coloquio posterior donde estará presente) y ya en el mes de febrero “Peluquerias”, una obra con más de 30 años que ha sido proyectada en contadas ocasiones. Además, Esperiego esta disponible para todo tipo de eventos públicos y privados como presentaciones de libros, fiestas, comidas y cenas de empresa, proyección de películas, conferencias, etc.

  • En todas estas proyecciones colaboran  fundaciones benéficas, al igual que Esperiego con la organización Médicos del Mundo, demostrando así, ser un local concienciado con la sociedad y sus problemas.

UN BISTROT CON RAÍCES BELGAS Y ALMA DEL SUR

Se toman recetas tradicionales de Bélgica, se preparan con las mejores materias primas de mercado, se les añade toda la esencia de los bistrot parisinos del S.XIX, se ponen a la parrilla en un ambiente romántico y se aderezan con pinturas de Aldo Gigli y música del parisino Hotel Costes. El resultado, Casanis, un restaurante que tras una década de éxito en Marbella, abrió sus puertas hace un año en el madrileño Barrio de Las Letras y ya se ha consolidado como el referente de la tendencia bistronomic: alta gastronomía francesa en una versión más creativa, fresca y ligera.



Casanis fue concebido como “un restaurante sin límites para el cliente ni fronteras en su cocina” por Guy Sirre, un belga de nacimiento que se declara así mismo “ciudadano del mundo” y que, tras vivir en ciudades como San Francisco o las Islas Vírgenes, fue a parar a Marbella. Su particular filosofía de bistrot se plasma en su “cocina francesa con raíces belgas influenciada por la gastronomía del Sur” y es ejecutada con total maestría por Fabián, un joven chef argentino que comenzó en Casanis con sólo 19 años, y que tras formarse en ciudades como Nueva York o Sidney, ahora toma las riendas del local madrileño.



Si hablamos de bistrot, las ostras, los caracoles, el foie mi cuit, los quesos y la tarta tatín tienen que tener un sitio especial. Pero, entre platos franceses se hacen un hueco también los pescados de la costa en propuestas que ya son todo un clásico en Casanis como el atún de barbate o la sopa de pescado de roca, eso sí, servida como en Marsella con queso emmenthal, croutons y alioli. Guy tampoco olvida sus raíces introduciendo platos como el tartar de buey servido como manda la tradición en Bélgica con patatas fritas y mayonesa. Una carta que se completa con carnes y pescados impuestos a diario por el mercado y preparados al instante en su parrilla, ubicada al fondo del restaurante a la vista del cliente. Mollejas de ternera blanca, chuleta de ternera de Ávila, pluma de cerdo ibérico, atún de Barbate son algunas de las sugerencias que el cliente podrá encontrar escritas en sus pizarras. Y para acompañar cuentan con una carta de vinos blancos, tintos y champagnes escueta pero selecta.


Una puesta en escena “sin límites”

La estética de Casanis no pasa inadvertida ante sus clientes. Cada elemento decorativo, sin que se note, está pensado al detalle. Mesas y sillas de madera como las de los antiguos bistrós parisinos, espejos rotulados con los platos de la carta, una antigua alacena rescatada de una tienda de anticuarios, paredes pintadas por el artista belga-italiano Aldo Gigli, manteles de papel con ceras de colores para que el cliente se exprese “sin límites” y un gran botellero con 600 botellas dibujando distintas imágenes son los protagonistas de un restaurante ideado para que “todo el mundo se divierta”. Y todo ello, acompasado con la exclusiva música del parisino Hotel Costes y luces que se adaptan a cada momento del día.

Una fachada que capta la atención de cualquier transeúnte, pero en el que todo se cuece de puertas para adentro. Al acceder, su barra da la bienvenida al cliente, invitándole a tomar un picoteo rápido a cualquier hora o a comenzar la noche con una copa. Tras ella, se suceden varias salas, la primera más luminosa, para dejarse ver y ser visto, una segunda sólo separada por plantas naturales en la que la luz se vuelve más tenue, perfecta para evadirse del exterior, y en su planta inferior una especial para celebrar cualquier tipo de evento.

jueves, 18 de octubre de 2012

CASA CAROLA 15 años entre los clásicos



Las Tabernas CASA CAROLA (Padilla, 54 – Local derecha – Tf. 91.401.94.08) y CASA CAROLA 2 (Víctor Andrés Belaunde, 6 – semiesquina Serrano 215- Tf. 91.458.31.59),

Parece que fue ayer cuando Carola Navarro se sentó en una mesa con Jaime Rivero y pronunció la frase que les cambiaría la vida: “con tu coco y mis manos coge un local y triunfamos”. Y el del “coco” se puso manos a la obra.



Desde entonces, las estadísticas dicen que más de 250.000 personas han disfrutado, y siguen disfrutando, en estos 15 años, de los sabrosos garbanzos, “piripis” para los castizos, cosechados con familiar cuidado en los huertos de Cabañas de Polendos (Segovia), y cocinados con paciencia, mimo y mucho cariño.
Primero fue el local de Padilla, luego el de Víctor Andrés Belaunde y ahora, cumplido el natural relevo generacional, son los hijos de Jaime Rivero los que, con el mismo amor y dedicación que su padre, han asumido la gestión y dirección de ambos negocios.


Casa Carola cumple todos los protocolos de la tradicional y sencilla casa de comidas madrileña. Un babero, regalo de la casa, permite disfrutar, sin sobresaltos, de la deliciosa sopa y los tres sucesivos vuelcos que, como mandan los cánones, componen los inigualables garbanzos segovianos de la Casa, acompañados de piparras, cebolletas y salsa de tomate con comino, ajo y orégano; la fuente de verduras con patatas nuevas y
finalmente las carnes, con su morcilla casera, chorizo de sarta, huesos de caña, tocino ibérico, carnes de añojo y pollo y las sabrosas puntas de jamón, servidos al centro de la mesa, para que cada cual disfrute más y mejor de lo que le apetezca. Una copa de cava, una croqueta casera, postre casero, café y chupito de licor completan el menú sano y suculento de Casa Carola a un precio cerrado (IVA incluido) de 29€ por comensal y que puede degustarse en los dos establecimientos todos los mediodías y, en Padilla, las
noches de viernes y sábados.
Los vinos son complemento necesario para un buen yantar y en Casa Carola, con la aportación del Maestro José Peñín, amigo y colaborador desinteresado de esta peculiar oferta gastronómica, los comensales podrán disfrutar de una interesante relación de vinos, a su buen juicio espléndidos, y a precio muy razonable, que sin duda merece la pena probar.




El objetivo de Casa Carola, además de dar de comer bien, es transmitir al comensal el calor de hogar, el gusto por la sencillez, la paz y los valores tradicionales del cálido comedor familiar.
En ambos locales preparan el Cocido Madrileño para llevar perfectamente envasado y degustar en Casa y, con la acreditación federada correspondiente, se puede jugar al mus tras la comida.

LA TIENDA GOURMET IBÉRICA: UN PARAÍSO PARA LOS AMANTES DEL JAMÓN


La recién inaugurada tienda Gourmet Ibérica (C/ General Pardiñas, 89. Tel. 91 563 26 98. Madrid. www.gourmetiberica.es) no es un establecimiento comercial al uso, es una auténtica joyería gastronómica. Porque esta novísima dirección reúne algunos los mejores jamones del país, procedentes de las cuatro D.O: Guijuelo, Huelva, Los Pedroches y Dehesa de Extremadura. Además, brinda la oportunidad de disfrutar de diferentes actividades vinculadas a este apasionante mundo: catas personalizadas, cursos de corte, maridajes, etc.



Carlos Martínez y Fran Robles (ganador del I Campeonato de España de Corte de Jamón en 2009), sus responsables, se encargan de valorar y elegir personalmente cada producto, garantizando una calidad excepcional. Ambos pusieron en marcha la distribuidora de alimentos selectos Gourmet Ibérica en 2009, para satisfacer con un servicio óptimo, la demanda creciente de profesionales. Gracias a esta apertura, ahora también está al alcance de particulares.



Porque han ido un paso más allá, dando forma a un espacio atractivo y diáfano que conquistará a los amantes de una de las estrellas de la gastronomía española (y mundial). Los suculentos jamones descansan en las vitrinas y jamoneros especiales que permiten a los expertos cortadores (todos ellos formados por Fran) tener la pieza expuesta al público cuando no están llevando a cabo su labor. Es decir, se pueden contemplar en todo su esplendor y apreciar sus diferencias. Ibéricos y de bellota, pertenecen a las marcas más prestigiosas del mercado: Cinco Jotas, Dehesa Extremadura, Covap, Castro y González.

La infinidad de matices que brindan se aprecian a cada corte, y es que la tienda Gourmet Ibérica también ofrece servicios de loncheado y envasado al vacío, con un aprovechamiento máximo de la pieza. Este singular establecimiento completa su oferta culinaria con exquisitos vinos, licores, aceites, quesos, embutidos, y conservas de primerísima categoría. Y, como del cerdo se aprovechan hasta los andares, también se venden los exclusivos cortes de pluma, presa, secreto y solomillo.





Un delicioso universo para descubrir… ¡y regalar! Porque en este espacio se pueden comprar los productos más apetecibles, también a modo de coquetas cestas adaptadas a todos los gustos y bolsillos. Asimismo, proponen divertidas actividades a medida: degustaciones con amigos, cursos de corte para conseguir que el menos hábil del grupo se convierta en un experto, catas maridadas.… Todo es posible en esta nueva pista gourmet.




La Taberna Agrado cumple tres años


La Taberna Agrado cumple tres años y como tú lo has hecho posible, contigo queremos celebrarlo. ¡¡Cómo pasa el tiempo, dirás!! ¿¡Ya hace tres años¡? En realidad, son dos y medio, pero su dueño, Alberto Gozalo, ha decidido que entre tanta noticia de crisis, una fiesta no viene mal.



Te esperamos el próximo jueves 25 de octubre (c/Ballesta, 1), a partir de las 20,00 h., con muchas ganas de comer y pasarlo bien. Una recomendación ¡¡Pon tu cabeza a buen recaudo!! Muchos objetos pueden caer desde los balcones cercanos. Sobre todo, cosas muy, muy dulces.




Se ruega confirmación (la invitación es para dos personas) en concha@sohappytogether o 639 11 60 24



Degustaremos…


-Habrá un cortador de jamón y otro de parmesano
-chupito de consomé castellano
-mini hamburguesas de presa ibérica con cabrales, ternera con roquefort y mixta con queso ahumado y speck
-cucharadita de risotto con trufa blanca
-cecina de León con almendras fritas
-canapé de camembert, salmón y caviar
-brocheta de pollo yakitori
-canapé de guacamole y langostinos

….y más….

--Y de postre, la famosa fuente de chocolate caliente con brochetas de frutas.



EXPOSICIÓN EN LOGROÑO: “1.080 LIBROS DE COCINA”


Logroño, 11. La Capitalidad Gastronómica de Logroño ha generado la creación de la  Feria ’1.080 Libros de Cocina’ que combinará, en la librería logroñesa Santos Ochoa,  la exposición de volúmenes relacionados con el arte culinario, con charlas de expertos cocineros, como Eva Arguiñano. La cita, que se desarrollará entre los meses de octubre y noviembre dentro del marco de la Capitalidad Gastronómica de Logroño, ha sido presentada por el director de Santos Ochoa, Fernando Ochoa, junto con el consejero de Cultura, Gonzalo Capellán, y la concejala de Cultura, Pilar Montes. 




El ciclo se compone de  la exposición  de 1.000 títulos de 50 editoriales, sobre  temas relacionados con la cocina, tomando como base un número, 1.080, que hace referencia al mítico volumen de recetas de Simone Ortega. Así, se pueden encontrarse en  la exposición cocina para niños, para novatos, cocina  nacional e internacional, dietas, ensaladas, cócteles…

“Queríamos poner nuestro granito de arena para apoyar cualquier iniciativa en torno a la Capital Española de la Gastronomía 2012 para Logroño”, ha afirmado Ochoa, quien ha subrayado que los libros de cocina “históricamente siempre han tenido mucho público y siguen manteniendo esos lectores fieles, pero también mucho esporádico”. 

A todo este ciclo ha sumado la iniciativa de publicación de un libro con recetas riojanas de siempre, para la que se han recogido ya en torno a un centenar de recetas “pero queríamos publicar el volumen con unas doscientas”, por lo que ha animado a todos los riojanos “a recuperar de las madres y las abuelas una sabiduría que si no, quizá se pierda”.  
Para el consejero de Cultura, Gonzalo Capellán, este tipo de iniciativas “representa el modelo que hay que seguir, la colaboración entre la iniciativa pública y la privada”, que, en este caso, “enriquece la Capitalidad Gastronómica, con una aportación inesperada, pero de gran interés para el público, si no, no se publicarían tantos títulos al respecto”

La Fiesta de los Tosantos llena de color e ingenio los mercados de Cádiz


Mecí, Cristiano Ronaldo, o la Duquesa de Alba. Los tenderos y propietarios de puestos en los distintos mercados de la ciudad de Cádiz disfrazan su mercancía: cerdos, pollos, conejos, frutas o verduras de personajes famosos para formar escenas cómicas sobre temas de actualidad local y nacional con un fuerte componente crítico.




El mes de octubre termina en Cádiz de esta forma tan original. El lunes antes del Día de Todos los Santos, el 29 de octubre, la ciudad vuelve a hacer gala de su internacional mente conocido ingenio y sentido del humor.

El Día de Todos Los Santos es una tradición católica instituida en honor de Todos los Santos, según el papa Urbano IV, para compensar cualquier falta a las fiestas de los santos durante el año por parte de los fieles. Pero este origen tan solemne se torna en una fiesta pagana y llena de color en la ciudad del Carnaval que rebautiza la fiesta de “Todos los Santos” en un más práctico y corto “Tosantos”.


Mientras la anglosajona tradición de Halloween se extiende cada vez más en España, en Cádiz unos 80 puestos de los mercados Central y Virgen del Rosario participan en esta fiesta. Políticos, personajes de la prensa rosa y famosos de todo tipo se reencarnan el día 31 de octubre en la mercancía de los puestos. Para fomentar la participación el Ayuntamiento de Cádiz y la Asociación de Mercados, ASODEMER organizan un concurso en el que un jurado elige las propuestas más originales e ingeniosas de las diferentes categorías: carnes, pescados, verduras, frutas y varios. La fiesta se completa con actuaciones flamencas, espectáculos de magia para los más pequeños, degustaciones, conferencias y otras actividades.


La gastronomía tiene también un papel preponderante en esta fiesta, y es que noviembre marca ya el inicio de la temporada de invierno y la llegada de los alimentos propios de esta época como los frutos secos (castañas, nueces, almendras, avellanas…) huesos de santos y buñuelos rellenos de cidra.


Una fiesta del siglo XIX


El origen de esta fiesta se explica en la actividad más frenética de lo habitual que vivía el mercado de Cádiz en la víspera de un día festivo. El hecho de que el mercado cerrase sus puertas al día siguiente hacía que fuesen muchos los gaditanos que acudiesen ese día para pertrecharse de todos los alimentos necesarios para esa jornada y la siguiente.

Fue hace 136 años cuando el Ayuntamiento de Cádiz decidió poner en marcha una iniciativa para atraer a más gaditanos hacia la Plaza. En 1876 la comisión municipal del Mercado Público adornó los puestos, la plaza y su entorno, y llevó a una orquesta para celebrar un baile en la vecina plaza Guerra Jiménez. La iniciativa tuvo gran éxito y muchos gaditanos y visitantes acudieron aquel día al mercado comprando toda la mercancía a la venta.

Ya en el año 1977 con el nacimiento de Asodemer se instauró el concurso para premiar a los tenderos más originales y creativos. Desde entonces en estos 33 años han sido muchos los famosos y celebridades que se han “hecho carne” en el Mercado de Cádiz.