martes, 16 de junio de 2015

L'OCEANOGRAFIC no solo para niños


Cada semana hago un descubrimiento impresionante en mi ciudad de adopción. Ahora le toca a El Oceanográfico de Valencia. Fue inaugurado en el año 2002, y nunca lo había visitado, pero ahora desde que vivo en Valencia, ya no había excusa posible.
Este complejo que representa los diferentes hábitats marinos, es una obra firmada por el arquitecto Félix Candela y los ingenieros Alberto Domingo y Carlos Lázaro. Se encuentra integrado dentro del complejo conocido como Ciutat de les Arts i les Ciències de Valencia. Es el acuario más grande de la Unión Europea,  con 110.000 metros cuadrados y 42 millones de litros de agua. En él se representan los principales ecosistemas marinos del planeta.
El Oceanogràfic se compone de diferentes edificios, que albergan representaciones de los ecosistemas más importantes de cada uno de los mares y océanos del planeta. Durante la visita, y a lo largo del recorrido por las diferentes instalaciones, podremos conocer de cerca el comportamiento y la forma de vida de los más de 45.000 ejemplares de 500 especies diferentes que alberga: delfines, belugas, morsas, leones marinos, focas, pingüinos, tortugas, tiburones, rayas, peces sierra, medusas, estrellas, erizos, crustáceos de todo tipo, además de las aves típicas de zonas húmedas, como las que viven en la Albufera de Valencia y en los manglares tropicales.
Recomendación, llevar ropa y calzado cómodo, porque si quieres disfrutarlo, seguro que lo harás,  estarás como mínimo todo el día.
En el edificio Mediterráneo, se muestra una parte de la riqueza biológica del mar Mediterráneo mediante la exposición de nueve acuarios con distintos formatos en función del hábitat representado y con cerca de 7.400 ejemplares de peces e invertebrados.

Puedes seguir por el edificio de los Humedales en el exterior, donde una espectacular esfera de 26 metros de altura simula dos de los ambientes de zonas húmedas más singulares del planeta: el manglar americano y el manglar mediterráneo.
De allí, te diriges al edificio de los Templados y Tropicales, donde puedes realizar un viaje desde las regiones templadas del Pacífico y el Atlántico,  hasta las cálidas aguas del Índico y el Caribe, a través de acuarios conectados mediante un fantástico túnel submarino de 70 metros de longitud, el más largo de Europa.
Continuando nuestro recorrido llegamos al edificio de los Océanos, con un volumen de 7 millones de metros cúbicos, es el acuario de mayores dimensiones del Oceanogràfic y uno de los más grandes del mundo. Representa un viaje por el océano Atlántico desde las Islas Canarias hasta las Bermudas, a través de un túnel donde se pueden contemplar especies como el tiburón toro, el tiburón gris y el pez luna, entre otras.

En el edificio del Antártico, una colonia de pingüinos es la protagonista de esta recreación de un acantilado rocoso con áreas de puesta y cría.
Siguiendo el recorrido, llegamos a el edificio del Ártico, con su gran cúpula a modo de iglú, se representan los acantilados rocosos y bloques de hielo, donde podemos contemplar el  hábitat de morsas y belugas, uno de los mamíferos marinos más singulares del planeta.
Llegamos al edificio de las Islas, al aire libre, esta instalación toma como referencia las islas situadas a lo largo de la costa sudamericana, caracterizadas por la presencia de grandes colonias de leones marinos de la Patagonia.


Lo último que puedes visitar es el edificio del Mar Rojo-Auditorio Submarino, que es una sala rematada con una cubierta en forma de “concha de peregrino”. En el interior se encuentra el auditorio, con capacidad para 466 personas y cuyo telón de fondo es un espectacular acuario que representa el mar Rojo.
Para hacer un descanso podemos comer o cenar,  en el Restaurante Submarino, ubicado en el centro del complejo, es el edificio más emblemático del Oceanogràfic debido a la peculiaridad de su cubierta. Diseñada por Félix Candela, evoca una figura similar a un nenúfar. Dispone de un gran acuario en la planta inferior, donde estarás acompañado durante toda la velada de una gran variedad de peces.

No podemos irnos sin visitar el Delfinario, que es uno de los más grandes del mundo, con 26 millones de metros cúbicos de agua y una profundidad de 10,5 metros.  Con un total de cinco piscinas, esta instalación puede albergar una treintena de delfines, siendo el más importante a nivel europeo. Así termina mi último descubrimiento de esta bonita ciudad.
Seguiremos en contacto con más de Valencia.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Descubriendo la Valencia Modernista

Primero fueron los arrozales y las naranjas, las Fallas y la paella; hasta que en 2002 Santiago Calatrava transformó la capital valenciana en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Desde entonces, la imagen de Valencia se asocia inevitablemente a la arquitectura de vanguardia. Pero, más allá de los tópicos, de los de antes y de los de ahora, la ciudad del Turia esconde muchas Valencias diferentes. Transgresora, cosmopolita, amante de sus tradiciones, divertida, siempre sorprendente. Hoy te llevamos a un viaje en el tiempo por la Valencia Modernista.

En Valencia el Modernismo se ve nada más llegar. En primer lugar nos encontramos con una de las obras más emblemáticas de esta época que es la Estación del Norte, diseñada por Demetrio Ribes. Con la inauguración de la Estación del Norte, en 1917, la ciudad se abría al exterior, a las huertas que la rodean y recibía a los viajeros que venían de lugares lejanos. Flores, azahar, naranjas, arrozales, rosas… son los motivos elaborados en cerámica en su fachada, con los que Valencia pretendía vender sus encantos al mundo.  Demetrio Ribes diseñó este edificio en forma de ‘H’, donde fachada, taquillas, despachos y escaleras están decorados con maderas talladas, forja, vidrieras de colores, cerámica de verde intenso, reflejos metálicos, y una curiosa proporción áurea en todos sus elementos.
Valencia es una de las ciudades españolas con un mayor número de  obra modernista. Pero la mejor manera de apreciar que el Modernismo sigue vivo en Valencia es perderse por las calles estrechas del centro histórico, caminar hasta el ensanche, y desembocar en su puerto, uno de los lugares más representativos de esos años tan singulares.

En pleno centro, En la calle Poeta Querol, -una de las calles más comerciales de Valencia nos encontramos con el  hotel SH Boutique Inglés, el que fuera antiguo palacio de los duques de Cardona a mediados del siglo XVIII. Desde alguna de sus habitaciones podemos ver el palacio del  Marqués de Dos Aguas, sede del Museo Nacional de Cerámica ‘González Martí’.

Comenzamos la ruta  por la calle de la Paz. Perfecta para una tarde de compras sin reparar en gastos, aquí tienen sus locales grandes diseñadores de la moda, tiendas de decoración y joyerías, en especial la de  Vicente Gracia, considerado uno de los veinte mejores joyeros del mundo.

En la misma calle, el hotel Vincci Palace, otro edificio de aires modernistas. Enfrente, el emblemático Edificio Gómez, de Francisco Mora, nos llama la atención por sus ventanas lobuladas, y los elementos vegetales en relieve, un guiño al Art Nouveau francés.

Siguiendo nuestro camino nos encontramos con uno de los ejemplos más importantes  del modernismo valenciano, el Mercado Central, el mercado cubierto más grande de Europa. Obra de los arquitectos Francisco Guardia y Alejandro Soler, y ejecutado por Biedma, por este mercado pasan todos  días más de 15.000 personas. Con su fachada de cristal, hierro, cerámica, y la veleta que preside su cúpula. En el exterior nos encontramos con varios puestos de flores, el interior  muy  luminoso, perfectamente ordenado con todo tipo de paradas donde nos ofrecen productos de la huerta, carnes y unos excelentes pescados y mariscos.
Una de las cosas más curiosas de este mercado, son sus oficinas, donde venden artículos sobre el mercado, allí podemos encontrar un DVD con la historia del mercado desde su inauguración en 1.927, también podemos encontrar libros de cocina con recetas de la cocina valenciana. Enfrente está uno de los edificios más espectaculares de la arquitectura civil española. No es Modernista, es gótico, pero merece la pena entrar a verlo. Es la Lonja de la Seda, con grandes columnas, un patio de naranjos y no  puedes dejar de mirar  las curiosísimas gárgolas y esculturas, con figuras escatológicas y algunas escandalosas. Esta declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Como estamos muy cerca de la plaza de Santa Catalina, no podemos resistirnos a hacer una parada en uno de los establecimientos más emblemáticos de Valencia; horchatería  ‘El Siglo’, Dicen los que la conocen que aquí se hace la mejor horchata de Valencia, la horchatería, pertenece a la misma familia desde 1836 y actualmente es propiedad de dos cuñados, y si te fijas en la fachada verás el retrato de una mujer vestida de valenciana. Muy cerca de aquí está la plaza del Ayuntamiento. Aquí nos encontramos con dos ejemplos importantes del Modernismo. El edificio de Correos y Telégrafos, de 1922, y el propio Ayuntamiento. En su fachada, obra de Francisco Mora, hay varias esculturas de Benlliure.

Aunque cueste imaginarlo, la ciudad de Valencia fue fundada por los romanos en una isla, rodeada por dos brazos del río Turia. Siglos después, cuando los árabes la hicieron prosperar, gracias al comercio de la seda, cerraron uno de los brazos y construyeron la primera de las murallas que iba a tener la ciudad.  Mucho tiempo después, ya en los últimos años del siglo XIX, el despegue económico de la burguesía obligaba a derribar la última muralla, gótica, para propiciar una gigantesca obra urbanística; la apertura del Ensanche. El autor de la gran obra fue Francisco Mora y Berenguer que también se encargó de dos importantes ferias de muestras de la industria y el comercio: la Gran Exposición Regional de Valencia en 1909 y la Exposición Nacional del año siguiente.

En el Ensanche encontramos los mejores ejemplos de arquitectura modernista. Uno de los primeros, de 1901, está en la esquina entre las calles Somí y Jorge Juan. Es la Casa del dragón, que se llamó así por los animales mitológicos –dragones, locomotoras aladas- que decoran su fachada. Si asomamos a la antigua entrada de carruajes, vemos el amplio zaguán que proyectó el arquitecto José Manuel Cortina, y que daba acceso a la vivienda.

Un poco más adelante, entre las calles Jorge Juan y Conde de Salvatierra, está otro emblemático mercado de abastos, ahora convertido en un centro comercial abierto, el Mercado de Colón. Este mercado se creó para acabar  con la venta ambulante que en esa época existía, su cubierta, nos  recuerda aún a los antiguos puestos, llenos de luz y funcionalidad.

En la actualidad, tenemos Las terrazas a nivel de la calle que  son perfectas para tomar un aperitivo y charlar tranquilamente. En la parte de abajo nos encontramos con una cantidad de establecimientos hosteleros donde podemos degustar todo tipo de productos, al fondo nos encontramos con la representación de lo que sería un mercado, una charcutería, una pescadería y una carnicería.
Antes de dejar el mercado, fíjate en los dos quiosquillos de la entrada. Están completamente recubiertos con trencadís, así se llama la técnica elaborada con pequeños trozos cerámicos que utilizó Gaudí en algunas obras como el Parque Güell, en Barcelona y que se ha convertido en una de las señas de identidad de Valencia.

Siguiendo nuestro paseo modernista, salimos de El Mercado de Colón a  la Gran Vía Marqués del Turia, una de las avenidas más importantes arterias del Ensanche. En el número 9 nos encontramos con un balcón muy curioso, que sostienen dos figuras con alas, un hombre viejo y una mujer joven. Es la Casa Ortega, de Manuel Peris Ferrado, el escultor encargado de la ornamentación, Julio Real, eligió que las dos figuras descansasen sobre flores.

Siguiendo nuestro paseo en el número 67, haciendo esquina con la calle Ruzafa, nos encontramos con otro edificio que llama la atención por sus enormes dimensiones y su tejado ondulado. A él le debe el nombre de Casa Chapa.

Un poco más adelante, atravesando la Plaza de Cánovas, llegamos al río Turia. Enfrente nos encontramos con el Puente del mar, que se llamó así porque unía el centro con los poblados marítimos. Al otro lado se encuentra  la Alameda, una zona recreativa que se mantiene así  desde el siglo XVII. Cruzamos la alameda hasta llegar a  el que fue el Pabellón de la industria lanera en la Exposición Nacional de 1921. Hoy es el hotel Westin, uno de los mejores cinco estrellas de Valencia.
A pocos metros, llegamos al Palacio de la Exposición, espectacular  obra de Francisco Mora y Berenguer. Fue la sede del Ayuntamiento en la Exposición de 1909. Hoy alberga una biblioteca municipal.

En la calle Amadeo de Saboya encontramos el antiguo asilo de lactancia, obra de Ramón Lucini, que servía de guardería a los niños de las trabajadoras de la Tabacalera, edificio que estaba justo enfrente.
El asilo se ha convertido ahora un spa urbano, el Balneario de la Alameda. Para disfrutar de sus aguas mineromedicinales a 43º C

Antes de cruzar de nuevo al Ensanche  por el puente de Calatrava nos encontramos con un edificio con varios   detalles modernistas conocido por muchos valencianos. Es el edificio La Cigüeña, hoy sede de la Consejería de Agricultura, anteriormente  durante fue clínica de maternidad.
Por toda Valencia encontrarás muchos otros edificios modernistas, como el Asilo de San Juan de Dios, situado en la calle Río Tajo;  en el 29 de la calle Cirilo Amorós encontraras la espectacular  Casa Ferrer; l en plena plaza de la Reina están los  almacenes La Isla de Cuba, que te sorprenderán por su color berenjena; o el Palacete de Ayora, en la calle Pastor , donde podrás visitar sus jardines, que son públicos.

Nuestra ruta por el Modernismo nos lleva al Puerto y las playas de Valencia. Donde todavia se conservan  los Tinglados y la Estación Marítima del Reloj, obras de los ingenieros Fausto Elio y Torres y Federico Gómez de Membrillera.


Los Tinglados se caracterizan por las líneas elegantes de los depósitos de mercancías, hay que fijarse bien en los anillos, las metopas con triglifos –unas gotas suspendidas en vertical-, y en los elementos de cerámica valenciana.



La antigua Estación Marítima del Reloj, uno de los ejemplos de la influencia francesa en el Modernismo de la ciudad, es el edificio más representativo del Puerto.

Un poco más adelante del Puerto está el hotel Las Arenas, hotel de lujo construido sobre el antiguo balneario. Enfrente, la casa de Demetrio Ribes, otro ejemplo de vivienda modernista, obra del propio arquitecto. Estamos en la playa de las Arenas, el tramo de arenal que precede a la  playa de la Malvarrosa. Lugar de descanso de la burguesía valenciana, que hoy por hoy la disfrutan todos los valencianos y turistas que llegan a estas tierras.


En la web de Turismo de Valencia puedes localizar fácilmente monumento, restaurante, hotel o puente, y reservar una visita guiada, o descargarte un plano de la Ruta del Modernismo para hacerla por tu cuenta. 
Este edificio fue una obra compartida por tres arquitectos:  Carbonell, Ferrer y Martorell, en este edificio  destacan los círculos, las ondas, el remate de cornisa en forma de arco, pero lo más importante fue que   los tres arquitectos supieron trabajar juntos hasta alcanzar un lenguaje único que cubre toda la manzana.

Texto: Ana Bustabad Alonso

sábado, 9 de mayo de 2015

UN LUGAR CON ENCANTO EN EL VALLE DEL TIETAR

"EL RINCONCITO DE GREDOS"


El Rinconcito de Gredos es un alojamiento rural,  en Cuevas del Valle, un pueblecito de la provincia de Ávila, ubicado en el parque regional de la Sierra de Gredos. Se llega en menos de dos horas desde Madrid, donde descubriremos sus aldeas y pueblos, podemos bañarnos en sus ríos, disfrutar del aire puro y conocer la fauna y la flora de la zona. Podemos recorrer pedazos de la historia, atravesando la Calzada Romana del siglo II a.C, y pasear por su Ruta Monumental del Valle del Tiétar.

Miguel Angel Fernandez es el artífice de esta gran casa, El Rinconcito de Gredos,  100% accesible a personas con movilidad reducida.  
Ya que desde su accidente de moto con solo 21 años,  que le postro en una silla de ruedas, siempre tuvo el sueño ofrecer su don a todos los que quieran conocerle. Dar su amable sonrisa y ofrecer sus consejos, a todo aquel que quisiera vivir una experiencia única, ofreciendo un alojamiento de primera clase, en el pueblo que le ha visto crecer y al que siempre volvía por vacaciones. Poner en el mapa el pueblo de su madre, y eso lo ha conseguido, a través de EL RINCONCITO DE GREDOS.

 “Trato a mis clientes, como me gustaría que me trataran a mi cuando viajo. Ofrecemos un trato humano, porque en mi casa, no cuentan los números, sino las personas. Y estoy aquí para hacer que mis clientes disfruten de la experiencia”.

El Rinconcito de Gredos abre sus puertas en el año 2005. Cuenta con 15 habitaciones, de las cuales 7 son estándar,  2 superiores  con bañeras de hidromasaje y 5 abuhardilladas. La decoración es rustica y elegante. Cuenta con varias chimeneas repartidas por la casa, que en invierno provocan no querer salir del hotel, haciendo las delicias de los clientes. 


Rodeado de su familia, en la cocina cuenta con la inestimable ayuda de su madre, Pepa, que nos ofrece una cocina casera autentica. Donde las patatas revolconas, las croquetas, el bacalao con tomate o la merluza rellena, son platos muy demandados. Porque si hablamos de carnes, Ávila es famosa por su ternera, pero aquí nos ofrecen el auténtico buey gallego, único en la zona. Los platos de cuchara tampoco faltan, teniendo su máximo exponente en las judías blancas con boletus o las patatas con níscalos. Al igual que los postres como el tiramisú, la tarta de queso, o la tarta de manzana, son únicas. Todo el producto que usan, es de cercanía, ya que se encuentran dentro del parámetro de Ávila Autentica y Tierra de Sabor, excepto los pescados que vienen directamente de Madrid. Además te ofrecen la posibilidad de comer por encargo cualquier plato que se te ocurra.


El Rinconcito de Gredos tiene un bar-cafetería con una gran terraza de verano para degustar bebidas Premium y sus famosos gin tonic. También puedes realizar muchas actividades como rutas a caballo, disfrutar del spa, etc. Los precios de las habitaciones son anticrisis, ya que van desde los 55€ hasta los 80€. Con una carta especial de desayunos donde puedes probar las migas del pastor. Además nos ofrecen varios paquetes como el PACK RELAJACION, el PACK DEL BUEN COMER y el PACK AVENTURA, para disfrutar con letras mayúsculas.

La bodega del restaurante es equilibrada, muy bien elegida, y sobre todo de calidad, a precios muy contenidos.  Sirven vinos por copas para incentivar las armonías con sus carnes o pescados.

Un enclave privilegiado al que le han otorgado el primer premio, al Establecimiento Turístico Accesible de Ávila.

En época invernal  abren de jueves a domingo, y en verano abren todos los días para disfrutar de las vistas desde su magnífica terraza.

Si te gustan los espacios naturales y que te mimen como en la casa de tu madre, no te pierdas EL RINCONCITO DE GREDOS.

Maridajes y Más

viernes, 17 de abril de 2015

UNA MOSTRA DE VINOS EN EL CAUCE DE UN RÍO

Organizada por PROAVA los días del 9 al 13 de Abril  se ha celebrado  en la capital de Valenciana  la famosa y tradicional   Mostra de Vins Caves i Licors en su XXVII edición, coincidiendo con la Mostra también se ha celebrado la Mostra d´Aliments Tradicionals en su XXV convocatoria.  Éstas son unas ferias muy arraigadas en la Comunidad Valenciana pero para mí era la primera vez que asistía y fue una experiencia bastante gratificante. No me imaginaba la cantidad de empresas del sector tanto del vino como de los productos tradicionales, así como los relacionados con la industria cárnica; quesos, mermeladas, repostería, cervezas artesanales y aceites que allí exponían. 


La Mostra se desarrolló en una de las zonas más emblemáticas de la ciudad ya que estaba ubicada entre el  puente de Las Flores y el conocido como el Puente de Calatrava.



Asistieron entre productores y bodegas más de 100 empresas. Allí pude degustar unos vinos y embutidos de las distintas regiones de la Comunidad Valenciana. 

En cuanto a las bodegas, estaban representadas las tres Denominaciones de Origen; Utiel-Requena, Alicante y Valencia. Con respecto a otras industrias pude degustar embutidos también de la zona de Requena de la Asociación Embutis Ontenyent, y quesos de distintas zonas; todos artesanales.

 
Para mí, una de las industrias que más me sorprendió fue “RICARDA BRUN”; empresa que hace unos zumos de manzana de una variedad autóctona de la zona llamada Esperiga, y dónde me dieron a catar la manzana de “hielo” la cuál  destaca por su dulzor extremo y es una variedad que no conocía hasta el momento. 

 También tuve la posibilidad de catar unos aceites de distintas variedades; como la manzanilla,  muy característica de la zona. Aún así lo que más me llamó la atención fueron unos aceites de almendra, sésamo, lino y girasol de la Almazara Mozaira; fue una agradable sorpresa catar esos sabores.

 
También estuvieron presentes cuatro fabricantes de cerveza artesanal ya que en esta Comunidad hay bastante tradición en la elaboración de éste brebaje.

Ha sido una grata sorpresa esta Mostra, la cuál ahora no pienso perderme ningún año, y os recomiendo encarecidamente visitar Valencia y esta Feria siempre que podaís.

Julián Carazo

domingo, 29 de marzo de 2015

TRADICIÓN VALENCIANA. TRADICIÓN FALLERA


Bienvenidos a nuestro Blog!

Esta vez no os voy a dar ninguna receta ni recomendaros ningún restaurante en particular. Esta vez os voy a contar como ha sido mi experiencia en las Fallas de Valencia ya que como muchos sabéis, me he trasladado recientemente a vivir a esta bonita ciudad.

Supongo que sabréis San José es el Patrón de todos los carpinteros, y es éste el origen de la fiesta de las Fallas, que se remontan al siglo XVIII y que en vísperas de la fiesta de su patrón San José los carpinteros quemaban frente a sus talleres los trastos viejos e inservibles junto con los artilugios de madera que empleaban para elevar los candiles que les iluminaban mientras trabajaban en los meses de invierno. Este es el motivo por el que la cremá (momento en el que arden los monumentos falleros) coincide con el día 19. 

Lo primero que me sorprendió fue la complicidad con la que todo el mundo participa y cómo en todos los barrios los valencianos  empiezan a preparar las fallas desde primeros de mes. Lo primero que hacen es hacer la ciudad peatonal.
Entre los numerosos actos que se llevan a cabo uno de los más importantes son las famosas MACLETÁS que  empiezan  el día 1 de Marzo y se producen todos los días en plaza del ayuntamiento hasta el 19 del mismo mes y siempre a la misma hora; a las 14 horas.


La Mascletá se compone de un conjunto de petardos muy potentes que se hacen explotar en serie para producir un estruendo muy fuerte y siempre se dispara de día ya que su importancia es el ruido que generan. Todo  empieza despacio y poco a poco va aumentando gradualmente el ruido, hasta llegar a lo que se conoce como “terremoto” un ruido ensordecedor pero que cuanto más suena más les gusta a los valencianos. Toda la Mascletá dura diez minutos pero ¡que diez minutos!. Nadie se lo quiere perder y día a día se concentran alrededor de la Plaza del Ayuntamiento miles de valencianos y turistas venidos de todas las partes para disfrutar de tan excelente espectáculo

La primera semana de marzo se empiezan a ver en las calles concursos de paellas organizadas por las asociaciones falleras (conocidas como “CASAL FALLERO”) y que hay repartidas por toda Valencia. Estas asociaciones trasladan durante las fiestas el casal a la calle y montan una carpa cerca de su Falla donde se reúnen todos sus asociados para disfrutar de su fiesta.


Entre los innumerables actos que ocurren en Valencia por esas fechas también existe un concurso de calles iluminadas. Entre las calles mas famosas por contar siempre con los mejores adornos luminosos están las calles de Sueca y Cuba a cuyo alumbrado vienen de toda España turistas aficionados a este espectáculo. En estas Fallas 2015 la ganadora ha sido la calle de Sueca aunque la calle Cuba ha sido un duro rival.


Tampoco nos podemos olvidar de la Exposición del Ninot, la plantà, la Cabalgata del Reino, los castillos de fuegos artificiales, la Ofrenda de flores a la Virgen y la Nit del Foc; estas son algunas  de las imprescindibles citas falleras. Aunque desde luego lo más tradicional; y hoy en día atracción turística por excelencia, es recorrer las calles de la ciudad contemplando las fallas.


El día 15 de marzo empieza la plantà y ya se puede atisbar como serán algunas de las fallas. Este año se han plantado 700 Fallas de hasta 25 metros de altura. Actualmente la falla es un monumento artístico de tono satírico de grandes dimensiones con figuras llamadas ninots las cuales rodean una o más figuras centrales donde se critica y caricaturiza vida social y política del país. 

Por segundo año consecutivo la Falla del Pilar ha sido la ganadora, su envergadura, belleza y tema la han convertido en la ganadora de este año de la sección Especial de las Fallas de Valencia, gracias a la obra que el artista Pere Baenas ha rematado con el lema 'Pantomima'  basada en el poder, el dinero y las mentiras que nos rodean; donde tienen cabida desde dictadores del siglo XX, hasta políticos actuales entre ellos el líder de Podemos, Pablo Iglesias.


El Ninot Indultado 2015 lo ha conseguido la Falla Almirante Cadarso-Conde Altea del artista fallero Manuel Algarra titulada “La cocina de la abuela”, que representa la entrañable escena de una abuela entre fogones mientras su nieto curioso le pregunta que es lo que hace. También ha sido espectacular la falla del Ayuntamiento que representaba a uno de los leones de Las Cortes Españolas.


No se me puede olvidar deciros también la cantidad de ofertas gastronómicas que ofrece Valencia. Durante estas fiestas lo más típico son los puestos de churros y en especial, los buñuelos de calabaza, un dulce muy típico de la zona; ambos siempre acompañados de un delicioso chocolate caliente. Además, según nos acercamos a los días más importantes de las fiestas, las calles se llenan de puestos con todo tipo de artículos, desde frutos secos a dulces, chucherías, bocadillos y encurtidos.


La verdad es que he pasado unos días muy agradables viendo y conociendo estas fiestas desconocidas para mi y espero que el año que viene os lo pueda contar con mas detalle ya que pienso integrarme en todo lo relacionado con las costumbres de esta ciudad.

Julián Carazo

martes, 29 de abril de 2014

Catálogo online de los quesos de España

Un catálogo online que incluye más de cien quesos españoles, recoge información sobre la materia prima y procedencia de cada uno de ellos, las razas lecheras, los sistemas productivos, las tecnologías empleadas, así como pautas y consejos para su cata y compra.


Se trata del Catalogo Electrónico de quesos de España, dirigido tanto a los consumidores nacionales como a los posibles compradores de otros mercados, que acaba de editar el Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente
 Dicho catalogo permite una búsqueda tanto de Denominaciones de Origen Protegida e Indicaciones Geográficas Protegidas, como de quesos sin figura de calidad reconocida. 
Los quesos se presentan en fichas descriptivas con información sobre sus características, zona de elaboración, origen, tipo de queso y características organolépticas.
Os dejamos el enlace de tan importante catalogo especialmente para los entusiastas del queso. http://www.alimentacion.es/es/conoce_lo_que_comes/bloc/queso/default/principal/default.aspx

Manolo, Su Menú 80 Aniversario integra ocho recetas tradicionales

Manolo Restaurante cumple 80 años. Para celebrarlo, ofrece un menú degustación que combina sabores tradicionales y de temporada. El comensal puede elegir cuatro entre ocho de los platos más representativos de la carta del local, fundado en 1934. De primeros, su reconstituyente caldo gallego como adiós al último hálito invernal, o el fresco salmorejo cordobés con huevo duro y virutas de jamón. Para recibir la primavera, dos productos del mar: calamares en su tinta con arroz blanco o unos chipirones fritos en aceite de oliva, arropados por ensalada y un fino alioli. 


La dificultad continúa al escoger entre sus carismáticos callos a la madrileña, cuya receta también tiene 80 años, o la carrillada de ternera gallega con patatas fritas, que nos devuelve el genuino sabor del estofado. Para finalizar, dos postres estrella: las peras al vino tinto de Toro o un arroz con leche servido en crujiente tulipa de barquillo. Cortejan el Menú 80 Aniversario un caldo Arium de Viña Albali o la refrescante cerveza de barril Mahou.
“España nos ofrece una diversidad infinita de productos y elaboraciones. Una geografía extensa por la que pasan las cuatro estaciones del año, dejándonos a lo largo y ancho de sus latitudes una oferta maravillosa de sabores”, recalca su propietario José Ramón Rodríguez con emoción. Desde 1981 dirige el Manolo junto a su esposa, Paz Fernández. Siempre viva, la carta se abre a los sabores y colores estacionales, comprometida con la tradición familiar de los fogones. Su menú degustación conmemora ocho décadas de legado culinario. A un precio de 27€, estará disponible todo el año de lunes a domingo, de 13:30 a 14:30 y de 20:30 a 23:30.


El histórico restaurante de la madrileña calle Princesa “refuerza su fidelidad a la cocina de fogón y cazuela heredada de nuestras abuelas y bisabuelas”, explica José Ramón Rodríguez. De influencias gallegas y castizas, su carta recoge la herencia de cuatro generaciones empeñadas en recordar “sabores olvidados”. El cliente puede abrir boca con un aperitivo en la barra, acompañado del tradicional vermú de grifo Martínez Lacuesta, elaborado desde 1937; sin olvidar las conservas gourmet y los ‘manolitos’: tostas de pan y tomate con anchoas y jamón.



Su Menú 80 Aniversario ofrece caldo gallego, salmorejo cordobés, calamares en su tinta con arroz blanco, callos a la madrileña, peras al vino tinto y arroz con leche, entre otros platos. FB.
Viejos y nuevos sabores
Al servicio de la casa desde 1968, su jefe de cocina Manuel Besteiro elabora con mimo el resto de clásicos de la carta: cocido madrileño, pulpo a la gallega, guiso de patatas con fricasé de ternera, cazón en adobo, riñones al jerez o patatas bravas. Los minuciosos procesos de sus recetas recrean sabores y recuerdos de otras épocas en el paladar. Sin olvidar nuevas incorporaciones, como el salteado de cardos, habitas y jamón que recibe esta primavera.  
Baluarte de la cocina casera tradicional de Madrid y Galicia, sus recetas se han transmitido a lo largo de cuatro generaciones desde sus fundadores, Manuel Andrés Rodríguez y Josefa Queizán, hasta su actual gerente Paloma Rodríguez, hija de José Ramón Rodríguez y Paz Fernández. 17 profesionales entre directivos, cocina y servicio componen su actual plantilla. Manolo Restaurante no sólo es uno de los escasos locales octogenarios de Madrid, sino que además se mantiene al cargo de su familia fundadora. 


Franjas verticales en beige y blanco sobre las paredes redondean la decoración años 40 del salón restaurante. Se conservan las lámparas metálicas art decó de los 30, todas de diseño único con cuatro puntos de luz, así como las sillas de madera traídas de Polonia. Los comensales siguen mirándose discretamente a través del espejo perimetral. Aún preside el salón una legendaria barra de estaño y nogal español de 1877, junto a la dedicatoria del escritor José Luis Sampedro.

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La emblemática fachada del Manolo se mantiene como un referente del barrio de Argüelles y la calle Princesa. Francisco Barahona.